jueves, 5 de julio de 2012


 “¿Por qué me cuesta tanto leer un libro?, Generación audiovisual”

¿Por qué me cuesta tanto poder  finalizar la lectura un libro? Pregunta que me hice muchas veces. Aproximadamente a los 16 años terminé de leer mi primer libro completo: “El Principito”, texto que ya habían ojeado niños de ocho y nueve años. Con dibujos que esclarecían la aventura que allí se narraba. Quizás por eso elegí esa historia, porque tenía muchas imágenes que me ayudaban a que la lectura sea más llevadera. “Tenés que leer aquello que te interese o que te guste”, me decían los adultos. “¡No sé que me gusta leer!”, pensaba dentro de mí, porque en realidad aún no tenía en claro si disfrutaba lactura. Lo hacía por obligación, porque toda persona en la vida debe “leer un libro, plantar un árbol, tener un hijo…”, una mirada un poco romántica acerca del hombre integral, que poco se ajustaba a mi realidad. Pero callaba, porque alguien que no lee es tomado como pecador, como inculto, y hasta insensato.
Los hombres siempre han depositado su confianza en las obras literarias, ya que ellas contienen en sí mismas un alto altísimo poder de veracidad. “Con su monopolio sobre la educación y su desarrollo, la Iglesia pudo establecer al libro, objeto altamente concreto, como el depósito de la verdad…” (El Paréntesis de Gutenberg –Imprenta, Libro y Cognición). Es decir, que La Biblia hasta el manual áulico, son fuentes difícilmente discutidas. Como si estuviera prohibido tomar una posición personal frente a ellas.
Por esta razón, la escuela queda muchas veces descontextualizada de la realidad  que se vive, ya que ésta se vuelve un Modelo a la defensiva: “La escuela atribuye a la crisis de la lectura de libro entre los jóvenes únicamente a la maligna seducción que ejercen las tecnologías de la imagen, lo que le ahorra a la escuela tener que plantearse la profunda reorganización que atraviesa el mundo de los lenguajes y las escrituras, y la consiguiente transformación de los modos de leer que está dejando sin piso la obstinada identificación de la lectura únicamente con el libro y no con la pluralidad y heterogeneidad de textos que circulan actualmente en la sociedad” (Jesús Martín Barbero, La educación en el ecosistema comunicativo). La biblioteca escolar, casi desolada pide a gritos que alguien la visite. Que en ese ámbito se “regalen chocolates” a cambio de que los niños retiren un libro. Por lo menos que lo lleven a sus casas, acto que no implica que lo lean.
La escuela parece resistirse al implemento de las tecnologías en éste espacio. Encerrándose sobre sí misma y condenado lo que viene del mundo tecnológico, como parte del proceso mismo de deshumanización. Mientras tanto, una nueva generación, atravesada por lo medios audiovisuales, se niega a tomar como única fuente de verdad a los libros. Los más afectados, entre la moral y la realidad mediatizada, son aquellos que tuvieron que vivir la transición entre el paradigma viejo y el nuevo.
Para concluir, no creo que haya que tomar una posición frente  a esto, sino tomar todos los elementos que en la actualidad se ofrecen, para que el acto de leer no esté descontextualizado con la realidad del lector. Hay textos que merecen ser leídos, hay imágenes que son el texto plasmado en nuestra subjetividad, y hay obras que aún no han sido elaboradas. En la búsqueda de nuestra propia identidad, nos convertiremos en escritores que harán de la verdad una construcción sin fin. 





Así como lees en el cine, lee en cualquier lado...












2 comentarios:

  1. Yo diría que este post, en realidad son dos (o tres); o tiene dos partes: Una es tu historia en relación con la lectura de libros (que debo confesar, es la que más me gustó y tiene resonancias con el trabajo que hicimos a principio de año con la autobiografía mediático-tecnológica). Ahora, en lugar de continuar en esta línea (quizás intentando dar algún tipo de sustento teórico a lo que venías contando), proponés una segunda parte, sobre el tema de la importancia del libro en la escuela y su rechazo a los medios de comunicación. Y el problema es que no queda del todo claro cuál es la relación que establecés entre una cosa y la otra. Parecerían más bien, dos temas independientes.
    Para terminar, un video genial sobre la lectura (en sus diversas modalidades), pero que otra vez queda, hasta cierto punto, desvinculado del resto del post (por eso decía dos o tres).
    Entonces, si bien se entiende la idea a la que apuntás en conjunto, concidero que para el próximo post deberías trabajar más en la unidad del planteo.
    Así que son dos o tres muy buenos posts, pero se suponía que fuera uno :p

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  2. Bueno... Si es real que tiene dos partes el post.
    Primeramente quería mostrar mi experiencia con la lectura de libros, ya que creo que esa realidad es el resultado de lo que planteo en la segunda parte: El alto grado de veracidad que tienen los libros en sí mismos. Y esto se recalca fuertemente en la escuela, dejando de lado las tecnologías... Por eso el video "si lees en el cine, lee en cualquier lado". Sosteniendo esta idea de que el libro no es la única fuente de lectura. Yo puedo leer lo que quiera y en dónde quiera.Ya que no voy a ser más "ignorante" porque no leo libros, si el acto de leer (tanto textual como la de mi mundo inmediato)lo realizo a diario.
    Quiero sostener que lo importante no es "terminar un libro", sino leer: una imagen, un texto perdido, un pensamiento...leer la realidad también a través de las tecnologías.
    Gracias por su devolución! :)

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